La Facultad de Ciencias Agrícolas de la Universidad Central genera nuevas fuentes de ingreso a través de la comercialización de productos cultivados por estudiantes. Alexis Vallejo y Jairo Venegas, estudiantes de sexto semestre, se quejan de los largos proceso administrativo y la descoordinación en los horarios de clase.
Vallejo indicó que cada miércoles una camioneta visita el patio de la Facultad de Filosofía, en ella se transporta los hortalizas y legumbres cultivados por estudiantes de la Facultad. La siembra y cultivos se realizan en la Hacienda de la Facultad ubicada en Tumbaco.
El complemento de práctico, a la teoría, se lo realiza allá, en aproximadamente 100 hectáreas, expresó Venegas. Al iniciar el semestre te asignan una cantidad determinada de semilla que se va a cultivar, al final del semestre la facultad se encarga del proceso de cosecha y comercialización la producción, manifestó.
Los fondos se invierte nuevamente, al inicio de clases, en la materia prima, acotó Vallejo tras indicar que los productos son cultivados con beneficios orgánicos, tanto en el control de insectos como en abono.
Si bien la hacienda cuenta con maquinaria propia necesaria para la labor de campo, no es fácil su utilización, manifestaron los estudiantes. Dicen que los trámites administrativos toman mucho tiempo, “solicitar maquinaria u otro instrumento se demora días e incluso semanas”.
A esta queja se suman los horarios. Venegas expresó que en el día toman materias tanto en la Facultad como en la hacienda y sus maestros, por laborar en otras instituciones, no definen los días específicos, para dictar la cátedra. “Es muy sacrificado viajar con la incertidumbre del lugar en que tendrás clases” señaló.
Se debería dar paso a nuevo personal con proyectos centrados en la labor de campo, especialmente de la Facultad, acotó.
Por. Stalin Monteros
jueves, 28 de enero de 2010
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